La fiebre no es una enfermedad, es un síntoma de que algo no funciona bien y nuestro cuerpo lucha contra ello. Es un síntoma, al igual que los vómitos, la diarrea, la mucosidad nasal o la tos, es nuestra primera barrera defensiva para luchar contra las infecciones.
Los virus y las bacterias crecen a temperaturas más bien bajas, en torno a 37ºC. Cuando nuestro organismo detecta un agente extraño, lo primero que hace, es elevar la temperatura para eliminar al germen. Con esta respuesta podríamos decir que trata de achicharrarlos y volver a la normalidad.
Ver al niño decaído y con las mejillas enrojecidas es una sospecha de que pueda tener fiebre y si el termómetro lo confirma, no siempre hay que salir corriendo al médico.
Si nuestro hijo tiene 38ºC y está bien, tranquilo y sin malestar, déjale. Si por el contrario tiene 38ºC y además tiene dolor, está muy irritable o la fiebre le da náuseas y vomita; entonces sí es el momento de tratar.
Desde la farmacia queremos darte unos consejos de las cosas que SÍ puedes hacer y las que NO, para bajar la fiebre y que el niño se sienta mejor:
- SÍ A LOS PAÑOS HÚMEDOS. Es bueno refrescar con una esponja o con una toalla humedecida en agua tibia, a toquecitos, los brazos, antebrazos, muslos y piernas.
- NO BAÑOS DE AGUA FRÍA. La consecuencia de una ducha o baño demasiado fríos sería una bajada de la tensión arterial y tiritona, con una posterior subida de la fiebre. Tampoco se recomienda las fricciones con alcohol por el riesgo de quemaduras o intoxicación.
- SI VENTILAR LA HABITACIÓN. El cuarto debe estar entre 20 y 22ºC y el aire ha de renovarse al menos 2 veces al día para eliminar gérmenes y virus.
- NO EXPONERLE A CORRTIENTES DE AIRE. Aprovecha para airear su habitación cuando esté despierto y puedas llevarlo a otra habitación.
- SI ALIGERARLE DE ROPA.
- NO DESNUDARLE DEL TODO.
- SI OFRECERLE LÍQUIDOS. La fiebre aumenta la sudoración y puede deshidratar al niño. Es mejor que tome sorbitos de agua o zumo cada poco tiempo y no beber mucho de golpe, ya que podría hacerle vomitar.
- NO OBLIGARLE A COMER. El apetito volverá a aparecer en cuanto se le pase la fiebre. Hazle comidas fáciles de digerir.
- SI ANTITÉRMICOS. La fiebre baja con paracetamol (a partir de cualquier edad) o ibuprofeno (en mayores de 6 meses), pero solo cuando el niño tiene más de 38ºC. Debe indicarlo el pediatra prescribiendo la dosis según peso y edad.
-¿Y si vomita el antitérmico? Si han pasado menos de 15 minutos puedes volver a dárselo, si ha pasado más tiempo no es necesario.
-¿Es conveniente alternar paracetamol e ibuprofeno? La respuesta es NO. En casos puntuales tu pediatra podría recomendártelo. - NO ANTIBIÓTICO. Si la fiebre surge por una infección vírica, el antibiótico no sirve. Cuando se trata de una infección bacteriana sí hará falta, pero es el pediatra quien debe prescribirlo.
¿CUÁNDO HAY QUE IR AL MÉDICO?
En lactantes menores de 3-6 meses.
Si tiene fiebre más de 24-48 horas en niños menores de 2 años.
Si tiene fiebre más de 3 días en niños mayores de 2 años.
Si está decaído a pesar de bajar la fiebre, o tiene un llanto muy intenso, irritable.
Si rechaza la alimentación o los líquidos.
Si aparecen manchas en la piel. Ojo con las manchas rojo vino que al estirar la piel con los dedos no desaparecen. Se llaman petequias y es motivo de acudir a Urgencias.
¿CUÁNDO HAY QUE ACUDIR A URGENCIAS?
Temperatura superior a 40º mantenida.
Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias…)
Convulsiones.
Dificultad para respirar o para mantenerse despierto.
Rigidez de nuca o dificultad/dolor para flexionar el cuello (Pedidle a vuestro hijo que se mire el ombligo. Cuando tiene fiebre a veces tiene una falsa rigidez de nuca, pero si ha bajado la fiebre y el niño es incapaz de mirarse el ombligo, ojo, a urgencias.
Si observáis alguna circunstancia que vosotros mismos consideréis inusual y os preocupe. No tengáis miedo de preguntar, para eso estamos.
Fuentes:
-Revista “Padres”.
-www.luciamipediatra.com
Autora:
Carmen Mª García López

